Viajes de DelhRoh: Por la Universidad de Cambridge... sorpresa inesperada
Дата: 12.10.2018 17:14:29
Delhroh: De camino a la Universidad de Cambridge, mientras el taxi sorteaba
las callejuelas serpenteantes de la pequeña ciudad camino del
campus, un cartel llamó poderosamente mi atención, un cartel que
rezaba: Cambridge American Cemetery and Memorial.
Así, de golpe y porrazo,
como un golpe de suerte del destino descubro que estoy a unas 5
millas del único cementerio militar permanente de los
estadounidenses en suelo británico, donde hay enterrados más de
3600 americanos de la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto trato de
ver como casar mi tiempo con la posibilidad de visitarlo, pero
mi apretada agenda de clases me hace imposible el hacerlo... quizás
la próxima vez, pienso para mis adentros mientras me sumerjo entre
las sábanas y me susurran por teléfono: .
La respuesta es bien sencilla: dinero. Es
más fácil enterrar a los caídos en un lugar cercano o en un país
aliado, sobre todo cuando la mayoría de ellos murieron en
Hospitales de Campaña camino de Inglaterra, o en hospitales
ingleses, o bien porque sus restos mortales fueron exhumados de
cementerios en el Norte de África y luego llevados a
Inglaterra. Sale más barato que enviarlos a Estados Unidos
y también porque resulta desmoralizante al país ver bajar
ataúd tras ataúd envuelto en la bandera de las barras y
las estrellas. Esos son los dos principales motivos... y claro,
llega el peor de los destinos que puede esperar a un soldado caído
en combate, el más puro de olvidos.
Desde luego
no es lo mismo visitar a un pariente caído en combate en un país
extranjero que en suelo patrio, por lo que las visitas a este
cementerio militar está más llena de curiosos que de los propios
familiares. Pero incluso los grandes héroes de guerra no escapan a
esta mancha negra que es el coste de trasladar un soldado caído en
el Frente Europeo a suelo americano, pues en este cementerio
también descansa un héroe de ganador de la Medalla del
Honor del cual ya hablé, curiosamente y como guiño del destino, en
una de mis publicaciones.
Ganador de la Medalla del Honor a título
póstumo enterrado en dicho lugar
Es por ello que hoy, desde mi confortable
habitación de Cambridge quisé recordar hace años (cuando escribí
este artículo) con orgullo a esa generosa generación de muchachos
de 17, 18, 19, o 20 años que pusieron pie en suelo europeo para
luchar contra los alemanes, en una guerra que seguramente muchos no
entendían, pero que muchos decidieron luchar para luchar contra "el
mal" que azotaba el viejo continente. Una cruzada santa de
adolescentes que dieron su vida por defender la Democracia y que
los historiadores tuvieron a bien llamarla "La Gran Generación",
título grandioso para esta generosa generación, digna de elogio y
admiración. Para finalizar una
triste reflexión, está claro que el Cementerio de Cambridge no
recibe demasiadas visitas de familiares, y que son muchos los
curiosos que sencillamente pasan por allí para realizarse la foto
de rigor, sonriendo a mandíbula batiente como si de una excursión
de campo de tratara. “TO THE GLORY OF GOD AND IN MEMORY OF
THOSE WHO DIED FOR THEIR COUNTRY. 1941-1945”
Esa es la inscripción que todos los
visitantes encontraran a las afueras de la Capilla construida en el
lugar: Para la Gloría de Dios y en Memoria para aquellos que
murieron por su país". Por la Gloria de su País está más que
claro, pues Estados Unidos es el país más poderoso del mundo
gracias a haber salido victoriosa en la 2ª Guerra Mundial, pero,
¿en memoria? Me temo que no es así pues muchos familiares
discreparían sobre este punto al no poder visitar como se merecen a
estos héroes americanos enterrados a tan largas distancias de
casa... al menos las quinceañeras americanas que están de "viaje de
estudios" podrán seguir sacándose fotos en este divertido "parque"
gracias al ahorro que supuso el no trasladar los cuerpos en su
momento al lugar donde verdaderamente deberían estar.
Estudiantes norteamericanas visitando el
Cementerio Un trágico olvido
de sobra conocido por las autoridades y mandatarios americanos,
pero es que está claro que quien manda es Don Dinero... 14:16 Added
after 1 minute La verdad es que el lugar es totalmente idílico,
rodeado de grandes espacio ajardinados, en medio de la campiña
inglesa. Cuando puse pie en la entrada del cementerio mi vista se
perdía más allá de las bellas colinas llenas de flores amarillas...
una vista muy tranquilizadora para tu último descanso.
Miles y miles de tumbas y unos pocos
curiosos que deambulan de una parte a otra tomándose fotos. ¿Risas?
en el cementerio. Estudiantes y universitarios de dudosa moralidad
riéndose entre dientes, pasando entre las tumbas y diciendo una
serie de comentarios que me niego a repetir. Lo peor de todo es
cuando descubro que aquella gente es española... vergüenza, es lo
que siento, pero continuo mi periplo por los héroes durmientes,
buscando una tumba que no existe. No recuerdo que no existe lápida
de VANCE LEON R. JR, por el sencillo motivo de que su cuerpo se
perdió en el mar y gastó tiempo recorriendo las lápidas. Un
muro, un Memorial, lleno de nombres de cuerpos jamás encontrados.
Un nombre con letras doradas: VANCE LEON R. JR. Ahora está todo
claro. Mi memoria me ha jugado una mala pasada (tantas horas
escribiendo, estudiando...). Sonrió tristemente mientras observó
las flores depositadas a los pies del nombre del veterano.

Silencio, estudiantes españoles diciendo cosas poco apropiadas de fondo:
- ¡A ver si tenéis un poco de respeto!-les digo indignado.
Silencio, piden perdón. Agradezco que entraran en razón. Breve apretón de manos y sinceras disculpas tras una breve charla. Los héroes se merecen un respeto, sobre todo en su lugar de descanso.
Así, de golpe y porrazo,
como un golpe de suerte del destino descubro que estoy a unas 5
millas del único cementerio militar permanente de los
estadounidenses en suelo británico, donde hay enterrados más de
3600 americanos de la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto trato de
ver como casar mi tiempo con la posibilidad de visitarlo, pero
mi apretada agenda de clases me hace imposible el hacerlo... quizás
la próxima vez, pienso para mis adentros mientras me sumerjo entre
las sábanas y me susurran por teléfono: .
La respuesta es bien sencilla: dinero. Es
más fácil enterrar a los caídos en un lugar cercano o en un país
aliado, sobre todo cuando la mayoría de ellos murieron en
Hospitales de Campaña camino de Inglaterra, o en hospitales
ingleses, o bien porque sus restos mortales fueron exhumados de
cementerios en el Norte de África y luego llevados a
Inglaterra. Sale más barato que enviarlos a Estados Unidos
y también porque resulta desmoralizante al país ver bajar
ataúd tras ataúd envuelto en la bandera de las barras y
las estrellas. Esos son los dos principales motivos... y claro,
llega el peor de los destinos que puede esperar a un soldado caído
en combate, el más puro de olvidos.
Desde luego
no es lo mismo visitar a un pariente caído en combate en un país
extranjero que en suelo patrio, por lo que las visitas a este
cementerio militar está más llena de curiosos que de los propios
familiares. Pero incluso los grandes héroes de guerra no escapan a
esta mancha negra que es el coste de trasladar un soldado caído en
el Frente Europeo a suelo americano, pues en este cementerio
también descansa un héroe de ganador de la Medalla del
Honor del cual ya hablé, curiosamente y como guiño del destino, en
una de mis publicaciones.
Ganador de la Medalla del Honor a título
póstumo enterrado en dicho lugar
Es por ello que hoy, desde mi confortable
habitación de Cambridge quisé recordar hace años (cuando escribí
este artículo) con orgullo a esa generosa generación de muchachos
de 17, 18, 19, o 20 años que pusieron pie en suelo europeo para
luchar contra los alemanes, en una guerra que seguramente muchos no
entendían, pero que muchos decidieron luchar para luchar contra "el
mal" que azotaba el viejo continente. Una cruzada santa de
adolescentes que dieron su vida por defender la Democracia y que
los historiadores tuvieron a bien llamarla "La Gran Generación",
título grandioso para esta generosa generación, digna de elogio y
admiración. Para finalizar una
triste reflexión, está claro que el Cementerio de Cambridge no
recibe demasiadas visitas de familiares, y que son muchos los
curiosos que sencillamente pasan por allí para realizarse la foto
de rigor, sonriendo a mandíbula batiente como si de una excursión
de campo de tratara. “TO THE GLORY OF GOD AND IN MEMORY OF
THOSE WHO DIED FOR THEIR COUNTRY. 1941-1945”
Esa es la inscripción que todos los
visitantes encontraran a las afueras de la Capilla construida en el
lugar: Para la Gloría de Dios y en Memoria para aquellos que
murieron por su país". Por la Gloria de su País está más que
claro, pues Estados Unidos es el país más poderoso del mundo
gracias a haber salido victoriosa en la 2ª Guerra Mundial, pero,
¿en memoria? Me temo que no es así pues muchos familiares
discreparían sobre este punto al no poder visitar como se merecen a
estos héroes americanos enterrados a tan largas distancias de
casa... al menos las quinceañeras americanas que están de "viaje de
estudios" podrán seguir sacándose fotos en este divertido "parque"
gracias al ahorro que supuso el no trasladar los cuerpos en su
momento al lugar donde verdaderamente deberían estar.

Silencio, estudiantes españoles diciendo cosas poco apropiadas de fondo:
- ¡A ver si tenéis un poco de respeto!-les digo indignado.
Silencio, piden perdón. Agradezco que entraran en razón. Breve apretón de manos y sinceras disculpas tras una breve charla. Los héroes se merecen un respeto, sobre todo en su lugar de descanso.
Viajes de DelhRoh: Por la Universidad de Cambridge... sorpresa inesperada














